La galette des Rois es una tarta tradicional francesa que se consume durante los primeros días del año y también para el día de Reyes, ya que se celebra la Epifanía, la visita de los Reyes Magos al niño Jesús.
La tradición es que se esconda una “fève” (una figurita de porcelana o plástico) dentro de la tarta y quien l
a encuentra se convierte en rey o reina durante un día, con derecho a llevar una corona de papel dorado. Muy parecida a la tradición catalana del tortell de Reis.
Su elaboración es muy sencilla, ya que está hecha a base de hojaldre y almendra, y suele degustarse con confituras.
INGREDIENTES:
- 2 planchas de masa de hojaldre
- 1140 gr. de almendra molida
- 110 gr. azúcar glas
- 2 huevos + 1 yema de huevo
- 85 gr. de mantequilla
- 1 cucharada de ron
- 1 cucharadita de esencia de almendra amarga
PREPARACIÓN
Precalentamos el horno a 190 ºC.
Mezclamos la almendra molida con el azúcar glas.
Batimos los dos huevos enteros y los añadimos a la mezcla anterior.
Derretimos la mantequilla y la añadimos al a mezcla anterior.
Para finalizar el relleno, añadiremos el ron y la esencia de almendra amarga, lo mezclamos muy bien.
Extendemos una lámina de masa de hojaldre encima de papel para hornear y, a continuación colocamos la masa del relleno que hemos preparado. La extenderemos por toda la masa de hojaldre pero en forma de redonda (podemos utilizar un molde redondo o una tapa de una sartén para calcular la medida), dejando el borde libre de relleno.
Humedecemos con agua la parte de masa de hojaldre que ha quedado sin cubrir.
A continuación colocamos la otra lámina de masa de hojaldre encima y apretamos los bordes para que queden bien sellados. El molde o tapa de sartén que hemos utilizado para calcularla medida ahora lo utilizaremos para cortar y, de esta manera, nos quedará una tarta bien redonda y nivelada.
A lo largo de todo el borde marcamos con un tenedor para que queden rayitas y se acabe de sellar, y en la parte superior dibujamos unas líneas con la punta de un cuchillo y pintamos toda la superficie con la yema de huevo que nos queda.
Introducimos la tarta en el horno, que ya estará caliente, y la dejamos unos 30 minutos.
Cuando esté dorada por encima, la retiramos del horno y dejamos enfriar.

















































